HP busca negocio con margen: ¿Será The Machine?

Que HP no atraviesa ni mucho menos su momento más dulce no es ningún misterio. Desde la llegada de Meg Whitman en 2011 para arreglar la deriva que dejaron las gestiones de Mark Hurd y Leo Apotheker, la compañía de Palo Alto no parece haber encontrado su rumbo. Whitman llegó a HP acompañada por una estela de éxito como CEO de eBay durante una década, lo que todavía hoy le reporta en acciones el 60% de su fortuna valorada en unos 2.000 millones de dólares (por eso se ha podido permitir un sueldo de 1 dólar durante los últimos tres años aunque para 2014 se hablaba de un aumento de 1,5 millones de dólares.

En Mayo de 2012, a los pocos meses de su nombramiento, Whitman diseñó un dolorosísimo plan de reestructuración de la compañía que contemplan 27.000 despidos en todo el mundo. La cifra subió a 29.000 y, algo más tarde a los 34.000. Filiales como la española, de hecho, no han escapado a estos recortes, como prueba el ERE de 205 trabajadores del centro de outsourcing de Zaragoza.

Pero los recortes no quedaron ahí: recientemente hemos sabido que la cifra escalará finalmente hasta los 50.000 despidos. Y es que los resultados del segundo trimestre de su año fiscal no han sido tan positivos como cabía esperar. La multinacional registró 27.300 millones de dólares de facturación, una caída del 1% respecto al mismo período del año anterior. Sus beneficios netos cayeron hasta los 1.270 millones de dólares, frente a los 1.400 millones del segundo trimestre de 2013.

Con todo, concluido el primer semestre fiscal, Whitman seguía transmitiendo el mensaje de que “estamos transformando poco a poco a HP en una compañía más ágil, con menores costes, más centrada en el cliente y el partner y capaz de competir en la cambiante industria de las TI”. Pero no hay motivos para la alegría, hasta el punto de que ni siquiera su joya de la corona, el negocio de la impresión, levanta cabeza (cayó un 4%).

Meg Whitman, CEO de HP

Meg Whitman, CEO de HP

La división de Sistemas Personales es, quizás, la única que se salva, con un incremento del 7%, pero incluso ahí hay claroscuros. ¿Por qué? Porque Whitman está empeñada en concebir a Microsoft más como un competidor que como un aliado y no está del todo claro que, aunque ambas estén tocadas, puedan prescindir la una de la otra así de fácilmente. Ya el año pasado, con una caída en ventas de PC del 20%, la CEO de HP acentuó su idilio con Android, con lanzamientos como su primer Chromebook o la tableta Slate 7, en detrimento de Windows 8.

Ahora, durante la celebración de su Conferencia Anual Discover en Las Vegas, Whitman ha dado muestras de cierta bipolaridad: tan pronto anuncia a bombo y platillo sus planes para acabar con Windows como agradece a Microsoft ser el principal patrocinador de Discover, invitando además al nuevo CEO del Gigante de Redmond, Satya Nadella. No sólo eso, durante la conferencia y en presencia de Nadella y Brian Krzanich, CEO de Intel, Whitman aseguró que las tres multinacionales han estado colaborando en I+D durante tres décadas. Sin embargo, la CEO de HP matizó que “algunas veces los matrimonios de 30 años necesitan rejuvenecerse un poco”.

The Machine o un clavo ardiendo

The Machine puede ser esa segunda juventud que tanto precisa HP. ¿Qué es exactamente The Machine? No resulta sencillo de explicar pero, a grandes rasgos, es un nuevo ordenador con el HP pretende aportar una potencia de computación prácticamente ilimitada. Para ello se basa en dos tecnologías principales: por un lado, la fotónica de silicio que anuncia el adiós del cableado para transmitir datos, que pasaría a transmitirse vía fotones de luz; y por otro, en el memristor.

El memristor recibe su nombre de juntar ‘memoria y ‘resistencia’ (‘memory’ y ‘resistor’, en inglés) y encuentra su antecedente en las teorías expuestas por Leon Chua en 1971 y que en 2008 completarían los HP Labs en su publicación en la revista Nature. Se trata de una red de cables con una pila de capas delgadas de materiales como el óxido de tántalo en cada intersección. Su gran ventaja es que proporciona un almacenamiento increíblemente rápido con un coste mínimo.

 

Martin Fink, máximo responsable de los HP Labs, subió al escenario de Discover y mostró un prototipo, un cubo 3D hecho con memristors unido a un procesador mediante fibra fotónica. Según él, ese pequeño cubo podría transferir 6TB por segundo. Gracias a la fibra de baja latencia y alta velocidad basada en fotónica, The Machine sería capaz de escalar hasta un cluster 160 PB en el que cada byte de información puede direccionarse en menos de 250 nanosegundos. De ser así, efectivamente, rompe la baraja.

No sólo eso, puesto que si ‘escala’ a la inversa, es decir, hacia abajo, la tecnología es capaz de producir smartphones con 100 TB de memoria. The Machine podría ser, entonces, ese negocio con un gran margen que tanto necesita HP para volver a vivir sus buenos tiempos, para, como dijo el propio Fink, “liderar la industria otra vez”.

Además, puede suponer otro paso para alcanzar ese sueño de Whitman de quitarse a Microsoft de encima, porque The Machine no correrá Windows, sino The Machine OS, esto es, un sistema operativo open source que ya estarían desarrollando las cabezas pensantes de HP Labs… y para móviles, una versión Android adaptada.

¿Apuesta arriesgada?

Sobre el papel, The Machine promete, pero ¿hasta qué punto es viable la apuesta que se ha hecho desde HP? No es una apuesta cualquiera, el 75% de la materia gris de sus HP Labs está volcada en ello y, aunque es cierto que los inventos de HP a lo largo de los años han sido muchos, uno no puede dejar de acordarse en compañías punteras como la absorbida por Oracle, Sun Microsystems, experta en innovar pero no saber hacer dinero de sus ingenios.

SinDominio_HP_MemristorY es que si algo ha demostrado la corazón de The Machine, el memristor, es que su producción da tantos o más problemas como bonanzas promete. Su historia viene de lejos, aunque la más cercana podríamos fijarla a partir de la publicación del artículo en Nature en 2008. Entonces, HP Labs fabricó el primer prototipo. Dos años más tarde, se alió con Hynix para producirlo en volumen. Una noticia, además, de la que tuvimos la primicia en España, pues se conoció durante la celebración del International Electronics Forum de Sevilla en 2011. Los portavoces de HP admitían que no había un roadmap de producto definido para esta tecnología, pero aseguraban que el objetivo era que los primeros productos memristor vieran la luz a finales de 2013. Por aquel entonces, HP ya había desarrollado más de 500 patentes en tres años alrededor de la tecnología memristor.

Un año después, en 2012, HP rompería sus planes, retrasando oficialmente su lanzamiento hasta 2014. Poco después, Martin Fink hablaría de 2018 para poder lanzar los primeros discos de 100TB y ahora, tras el Discover, se baraja el año 2016 para lanzar los primeros módulos DIMM.

En este escenario no sorprende que hayan aparecido escépticos como el responsable de Software de Dell, John Swainson, que llegó a decir que pensar a estas alturas en ese escenario mágico que describe HP a través de la re-arquitectura de un sistema operativo era para echarse a reír. Y lo dice alguien que ya ha pasado por puestos directivos de compañías como CA Technologies o IBM, donde trabajó la friolera de 26 años.

Otras apuestas arriesgadas

No es la única apuesta de HP que nos ha dejado el HP Discover pero, claro, al lado de The Machine, todo parece poco. Es el caso del Proyecto Apollo, con el que HP supera tiempos pretéritos de su mítico Superdome y se mete de lleno en el mercado de los superordenadores, en la liga de Cray, Fujitsu, IBM o SGI, entre otros. El Apollo 8000 es un sistema HPC con refrigeración líquida, con hasta 144 servidores y únicamente 80kw de consumo. Tiene su antecedente en Peregrine, el piloto que la compañía ya realizara con el National Renewable Energy Lab (NREL). Apollo 8000 llegará durante el último trimestre del año y se espera que para mediados del año que viene entre en el Top500 de los superordenadores.

Otro de los grandes anuncios destacados y que también puede desprender cierto tufillo a promesa poco viable es Helion, la nueva tecnología cloud de HP, basada en OpenStack y que ya podremos ver este verano. El objetivo es competir directamente con Amazon, poniendo a disposición de los partners y distribuidores una Helio Network con la que crear sus propios servicios en la nube. En cierto modo, recuerda a experiencias fallidas del pasado, como el SmartCloud de IBM o el VMware Service Provider Program, que tuvo que replegarse apoyándose en vCloud Hybrid Service Program.

La diferencia en este caso, apuntan desde HP, radica en la comunidad OpenStack. Desde luego y para la que está cayendo, la apuesta de HP es decidida: ha anunciado una inversión de 1.000 millones de dólares en OpenStack para los próximos dos años. El precio de salida de Helion será de unos 1.400 dólares al año por una licencia, si bien se podrán obtener descuentos si se firma por varios años o se opta por infraestructuras a partir de 50 nodos.

var dd_offset_from_content = 40;var dd_top_offset_from_content = 0;var dd_override_start_anchor_id = «»;var dd_override_top_offset = «»;

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *