La patraña del Centro Nacional de Comercio Electrónico

Ayer fue anunciado a bombo y platillo el Centro Nacional de Comercio Electrónico y Marketing Digital, que desarrollará su actividad bajo el paraguas del ministerio de Industria, Energía y Turismo. ¿Cuáles son los objetivos de esta nueva iniciativa interministerial (Industria, Educación y Empleo)?

Principalmente, la formación de profesionales y del emprendimiento en el ámbito del comercio electrónico y el marketing digital. Algo que choca, por ejemplo, con el ‘canonazo’ en ciernes, esto es, que el Gobierno quiere, no sólo que todo el que enlace a un tercero tenga que pagarle un canon sino, además, que cuando nos enlazan a nosotros estemos obligados a cobrar a quien lo hace, queramos o no. En pocas palabras, rompe en mil pedazos una de las esencias del marketing online.

Mal comienzo… aunque el hecho de que el nuevo centro ni siquiera tenga una página web ya auguraba que detrás de este anuncio puede haber más artillería –diría que metralla- electoral que otra cosa.

Como no podía ser de otro modo, la colaboración público-privada es el eje de la iniciativa, para cuya coordinación se creará un Consejo Social u órgano de participación del sector productivo en la que se incluirá a los ministerios y a las organizaciones empresariales y sindicales.

Desde un punto de vista organizativo, el Centro contará con tres departamentos:

  • Observación e Investigación. Analizará a nivel estatal la evolución de los sectores productivos para adecuar la oferta formativa a las necesidades del mercado laboral. También monitorizará las instalaciones y condiciones docentes de los centros.
  • Desarrollo, Innovación, Experimentación y Formación. Probará acciones de innovación formativa y elaborará material didáctico dentro del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.
  • Acreditación y Reconocimiento de Cualificaciones Profesionales. Actualizará el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.

¿Era necesario?

La gran pregunta aquí es si de veras resulta imprescindible crear un centro de esta naturaleza o bastaba con aprovechar el trabajo que ya realizando dos entidades como Red.es y Fundetec. En el caso de la primera, nació en 2002 contemplando la creación de un Observatorio de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI) como órgano consultivo en el que participaban las diferentes Administraciones Públicas, las principales organizaciones empresariales del sector, usuarios, sindicatos, colegios profesionales y expertos de reconocido prestigio. ¿Comienzan a ver el parecido?

Red.es tiene entre sus funciones la de impulsar a la industria de contenidos digitales, formando nuevos profesionales y fomentando la colaboración universidad-sector privado, así como asesorar y apoyar a las pymes en sus proyectos de comercio electrónico. A ello se suma, además, la organización desde 2007 de FICOD (Foro Internacional de Contenidos Digitales), que toca toda la cadena de valor de esta industria (desde la creación hasta la distribución, financiación e infraestructuras).

Por su parte, Fundetec nació en octubre de 2004 y lo hizo como un ejemplo de la colaboración público-privada, con la participación de empresas como El Corte Inglés, HP, Telefónica, Intel y Microsoft. En estos diez años, Intel y Microsoft se han caído, siendo sustituidos por Google e Indra. ¿Y qué hace Fundetec? Pues entre otras labores sensibilizar a pymes, microempresas y autónomos en el uso de las TIC para mejorar su productividad y competitividad; y, en el área de formación en TIC para el empleo, impulsar un cambio de modelo de fomento del empleo, apostando por la formación online en materias TIC para mejorar la empleabilidad. No sólo eso, entre sus últimas competencias adquiridas se encuentra la creación de un modelo estatal de competencias digitales, de certificación de los conocimientos tecnológicos, estandarizado y homologado con Europa.

Así las cosas, ¿qué podemos concluir? Que ya existían elementos suficientes para poder articular una estrategia formativa como la que pretenden poner en marcha desde el nuevo Centro Nacional de Comercio Electrónico y Marketing Digital. Dicho de otro modo, que el tufo electoralista que se desprende de esta iniciativa es innegable y, lo que es peor, que duplica y despilfarra recursos que bien podrían emplearse en otro tipo de necesidades, como las que de hecho se evidencian en el último informe ePyme2013, por ejemplo.

Mención aparte tiene que, precisamente hoy, la CNMC ha publicado su último informe trimestral sobre comercio electrónico revelando que en el tercer trimestre de 2013 se batió el récord de operaciones (46,5 millones) con un volumen de negocio de casi 3.300 millones de euros, es decir, casi un 22% más que en el mismo trimestre del año anterior. Además, las operaciones nacionales ya rozan el 42% del total con 16,6 millones de operaciones por un valor de 1380 millones de euros.

Extraigan sus propias conclusiones.

var dd_offset_from_content = 40;var dd_top_offset_from_content = 0;var dd_override_start_anchor_id = «»;var dd_override_top_offset = «»;

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *