Nokia y Alcatel-Lucent: ¿Matrimonio con futuro?

La semana pasada conocíamos la adquisición de Alcatel-Lucent por parte de Nokia en una operación valorada en 16.000 millones de euros. Las primeras cifras que saltaron a la palestra, fruto de la unión, fueron una facturación neta de 25.000 millones de euros y un beneficio operativo de 300 millones de euros.

Para los que llevamos más tiempo en este sector la primera pregunta que nos asalta es: ¿saldrá esta fusión mejor que las otras que han protagonizado sendas compañías? No podemos pasar por alto el fiasco que resultó de la unión entre Alcatel-Lucent y Siemens o la de Nokia con Microsoft, aunque en éste último caso casi podemos hablar de caso de éxito, pues la finlandesa se quitó un ‘auténtico muerto’ al que el Gigante de Redmond, mal que le pese a Nadella, no puede resucitar. En ese sentido, uno de los puntos más positivos que tiene la fusión, es que ambas compañías llegan al altar perfectamente saneadas, después de haber ejecutado sus respectivos planes de ajustes y recortes.

Surge el segundo gran proveedor de equipamiento de red para las operadoras, justo detrás de la decana Ericsson pero por delante de los asiáticos Huawei

Más allá de las cifras de negocio conjunto (y de que la unión aún ha de pasar por manos de reguladores de Gobiernos como el francés, el estadounidense o, incluso, el chino, lo que puede llevar meses), a lo que asistimos con esta fusión es a una redefinición del mercado de la conectividad, pues de este matrimonio surge el segundo gran proveedor de equipamiento de red para las operadoras, justo detrás de la decana Ericsson pero por delante de los asiáticos Huawei (con la ventaja de que éstos sí tienen problemas a la hora de abordar el mercado estadounidense y Nokia no). A fin de cuentas, la compañía resultante pasa a ser líder en tecnología LTE y equipamiento de banda ancha fija, sin olvidar que en routing IP tan sólo se encontraría por detrás de la todopoderosa Cisco.

Vamos a vivir años muy interesantes en este segmento, especialmente impulsado por la explosión del Internet de las Cosas (IoT), que requiere de las redes de próxima generación para desplegar todo su abanico de servicios.

Sin embargo, para que el potencial que tiene la fusión se materialice, es preciso que la integración cultural de ambas compañías sea una realidad y, sobre todo, que sea efectiva. En cuanto a la integración de sus equipos humanos y del portfolio de producto, probablemente el área más crítica es la que se refiere al segmento wireless. No en vano, para Nokia este negocio representa cerca del 88% de su negocio y para Alcatel-Lucent ronda el 33%.

Desde el punto de vista de algunos analistas, como Frost & Sullivan, la fusión ha sido un movimiento defensivo en toda regla para hacer frente al recrudecimiento de competencia. No obstante, también se pude observar desde la óptica más ofensiva y, de hecho, no es nada descartable que se produzcan nuevas adquisiciones a raíz de ésta. Entretanto, compañías como Ericsson, Huawei, Samsung y ZTE podrían aprovechar la incertidumbre que genera la digestión de la unión Alcatel-Lucent y Nokia, para arrebatarles algo de cuota de mercado.

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